| 1 cuota de $30.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.000,00 |
| 3 cuotas de $10.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.000,00 |
| 2 cuotas de $15.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $30.000,00 |
| 6 cuotas de $7.119,50 | Total $42.717,00 | |
| 9 cuotas de $5.278,00 | Total $47.502,00 | |
| 12 cuotas de $4.381,00 | Total $52.572,00 | |
| 24 cuotas de $3.195,13 | Total $76.683,00 |
| 6 cuotas de $7.040,00 | Total $42.240,00 |
| 6 cuotas de $7.090,50 | Total $42.543,00 | |
| 9 cuotas de $5.305,67 | Total $47.751,00 | |
| 12 cuotas de $4.345,25 | Total $52.143,00 |
| 18 cuotas de $3.524,00 | Total $63.432,00 |
Durante los últimos años, las limitaciones de la izquierda progresista en el ejercicio del poder contribuyeron a fortalecer el espectro político de la derecha en diversos países. El libertarianismo de derecha y el liberalismo económico resurgieron con algunos cambios. Sin embargo, sus ideas económicas son las mismas que perjudicaron a la mayoría de las personas y contaminaron el planeta en los últimos cuarenta años. El fracaso de la derecha se propone examinarlas a la luz de la evidencia científica, cuestionando uno a uno los mitos de la derecha: que los países más prósperos son aquellos que adoptan un modelo de libre mercado y califican más alto en los índices de libertad económica ; que la desigualdad no trae consecuencias preocupantes y que lo único que importa es bajar la pobreza extrema; que reduciendo los impuestos a los más ricos se beneficia el conjunto de la sociedad; que es imposible una planificación democrática de la economía; que la pobreza bajó de manera decisiva en el mundo, y que lo hizo gracias al capitalismo; que el Estado no genera riqueza; que la corrupción y la ineficiencia son patrimonio exclusivo del Estado y no de la empresa privada; que el libre mercado no genera oligopolios; y que las empresas privadas fracasarán si son perjudiciales, entre otros mitos. Pero esto no es todo. En el último capítulo se plantean algunas críticas a la izquierda progresista y a la izquierda clásica, defensora con más o menos críticas de los modelos soviético y chino. Por delante queda el desafío de crear un orden social que combine la igualdad con la libertad. Evitar el crecimiento con una desigualdad desmedida que genere violencia y la ruptura del lazo social, y evitar el igualitarismo de Cuba o Nicaragua, al precio de la libertad. Un mundo que evite la sobrecarga laboral, la explotación y el daño ambiental, algo que no se logra con proyectos de derecha que buscan la desregulación, un capitalismo salvaje de Estado mínimo y la desaparición de lo poco que queda de nuestro sistema de seguridad social.
